27 de out. de 2018

SIT TIBI TERRA LEVIS


Se acerca el Día de Difuntos y asistimos a los cementerios, depositamos flores y velas y, de ser creyente, rezamos unas oraciones en su recuerdo.
El enterramiento de los antepasados y familiares ha constituido desde la Antigüedad prehistórica un rito presente en todas las culturas y a través de los tiempos. Ha dado lugar a fórmulas arquitectónicas sumamente variadas, por citar algunas bien conocidas: las pirámides o las mastabas de Egipto, los hipogeos de Petra, los mausoleos romanos, los tholoi micénicos, los panteones reales, los dólmenes megalíticos, los túmulos tracios, los tumbas de gigantes de Cerdeña, ..... En fin, cada civilización, cada pueblo necesitó construcciones que albergaran de forma permanente los restos de los antepasados, sea por inhumación o para las urnas cinerarias.
De tal diversidad, hoy solo quiero revisar tres modelos arquitectónicos: el primero porque son construcciones exentas excavadas (Pafos), el segundo porque son altas torres individualizadas (Palmira) y el tercero por el lugar en el que se sitúan (Ugarit).



TUMBAS DE LOS REYES, PAFOS (CHIPRE)

La actual Pafos fue la Nea Pafos convertida en capital por el rey Nicocles a finales del siglo IV a.C., allí se instaló el gobierno y la ciudad creció como importante centro de las rutas comerciales. El cambio significó el abandono de  de la antigua Pafos -Palea Pafos, hoy Kouklia- pese a que allí estaba el lugar mítico del nacimiento de Afrodita.
En el siglo III, 294 a.C., la isla quedó en manos de Ptolomeo I Sóter, general del ejército de Alejandro Magno. Bajo su poder la isla prospera y la cultura helenística se importa desde la Alejandría egipcia.
Es en este contexto en el que se construye la necrópolis de Pafos, conocida como Tumbas de los Reyes, un total de ocho complejos funerarios, pese a que no hay ningún rey enterrado -de hecho, Chipre ya no tenía reyes-. Son tumbas destinadas a la clase alta, funcionarios del Estado, oficiales del ejército, gobernantes.
Vamos a caracterizarlas
- no se edifican en el sentido de erigir hacia arriba, por el contrario, la construcción se excava en la piedra calcárea de la zona, y es la parte superior la que queda a ras de suelo


- un dromos escalonado a cielo abierto da acceso a un patio. La conexión con el peristilo transcurre bajo túnel -actualmente muchos colapsados-, haciéndose así una transición clara entre el mundo de los vivos y el mundo de los  muertos, de la luminosidad superior a la penumbra de las cámaras.

- su concepción deriva de Egipto quien entendía las tumbas como "las casas de los muertos", pero la influencia griega hace que aquí las casas sean al modo helenístico cuyas dependencias se organizan en torno a un patio abierto con peristilo en sus cuatro lados. Algunos las ponen en conexión con las tumbas macedonias como la magnífica de Filipo.


- Los elementos constructivos son griegos, domina el orden dórico, o bien tan solo lo es el entablamento pues las columnas presentan fuste liso; en algún caso, las columnas se sustituyen por pilares pero mantiene el entablamento dórico con el friso de triglifos y metopas.


-En torno al patio se abren las cámaras -individuales o colectivas- que albergan los loculi de distintos tipos. Cámaras y loculi se van ampliando según  las necesidades conectándose por medio de túneles.
Parece que los muros del patio estarían revocadaos en estuco y pintados, sin embargo las cámaras quedan al natural con las marcas de corte de la piedra bien visibles.


Si esta es la pauta común que se sigue en la necrópolis, hay un complejo que se aparta de ella: el complejo 8. Tras pasar el dromos y el túnel, encontramos un patio excavado en torno a un enorme bloque monolítico rectangular, tanto en el pasillo que lo rodea como en el propio bloque central se abren los diferentes loculi. Las iglesias de Lalibela del siglo XIII se construyen del  mismo modo



El gran loculo del lado Oeste ornamenta su fachada con un fragmento de friso de triglifos y metopas, que parece ser reaprovechado. En el suelo del patio se hallaron otros fragmentos  arquitectónicos (cornisas, columnas, frontones)




Los romanos, y los primeros cristianos después, utilizarían también este lugar para sus enterramientos, de ahí la presencia de fosas, cipos y altares ceremoniales romanos.


El Valle del Cedrón en Jerusalén, al pie del Monte de los Olivos, fue lugar de enterramiento, lo mismo que otras zonas fuera de la ciudad siguiendo la norma judía. Se mantuvo el  modelo de hipogeos, ya utilizado por los cananeos, y luego helenizado (Tumba de Ben-Hezir, finales del II a.C.), pero también se tallaron en la roca formas exentas como las tumbas llamadas de Zacarías y de Absalón, atribución dudosa y datación incierta, posiblemente hay que situarlas en el s. I d.C. En ambos casos se trata de cubos tallados en la roca, mezclan rasgos egipcios como la cornisa en gola y helenísticos.





VALLE DE LAS TUMBAS, PALMIRA (SIRIA)
La Palmira helenística -en entonces cuando la antigua Tadmor, recibió ese nombre- era un  referente en la ruta de las caravanas. Anexionada por Roma a principios del siglo II como "ciudad libre", se mantuvo bajo el Imperio hasta el s.III. (reina Zenobia) Entonces la próspera ciudad se romaniza, aunque perviven ciertos rasgos orientalizantes.

Los monumentos funerarios de las necrópolis de Palmira atestiguan la importancia que se daba a "la casa de la eternidad". Las familias importantes contaban con su propio mausoleo en las distintas necrópolis extramuros de la ciudad. Primero se emplearon las originales torres-tumba, en la necrópolis del noroeste que a partir del primer cuarto del siglo II se sustituyeran, dado su elevado coste, por tumbas-casa e hipogeos (subrayadas en verde en el mapa, falta la cuarta en el ángulo suroeste). Hay que tener en cuenta que se practicaba la inhumación.
La tipología de las tumbas-torre en el Valle de las Tumbas, es la más peculiar. Se remontan al siglo I a.C., si bien las más antiguas eran sencillas pero a partir del s.I d.C. se cuida su aspecto exterior e interior.


Se trata de torres cuadradas levantadas sobre un podio de gradas, a modo de basamento, de cuatro o cinco pisos conectados por escaleras interiores.Ya los fenicios habían elevado torres funerarias, en forma de huso, pero las tumbas eran hipogeicas (necrópolis de Amrit, s.VI a.C.)




La Torre de Elahbel  -nombre de uno de sus cuatro fundadores- cuenta con  cinco niveles más un hipogeo con entrada en la puerta posterior, alberga 300 sepulturas. Al haber sido reconstruída en el XIX, era visitable, hoy poco queda al haber sido dinamitada por el DAESH en 2015



Se construye en mampostería con revestimiento de un cuidado aparejo de cantería. Sobre la puerta adintelada se dispone la placa fundacional. Más arriba un arco de medio punto, adornado con una cenefa, sobre pilastras cobija un lecho funerario -falta la escultura con la imagen del difunto promotor de la tumba, como tenía la de Khitot- y una ventana para iluminar el interior. En lo alto, una cornisa de remate del cuerpo prismático



La planta baja, en la que se celebraba el banquete funerario, es la más ornamentada. En lo alto del muro los bustos sobre los nichos de los fundadores.  El techo delimitado con cornisas y cubierto de casetones con rosetas y retratos de los promotores, aún conserva parte de la policromía.






Altas pilastras acanaladas con capiteles corintios recorren las paredes laterales para formar las hileras de columbarios  en los que se sitúan los loculi superpuestos destinadas a acoger los cuerpos momificados (en la imagen se puede observar la hendidura de cada nivel, hasta seis) que se inhumaban extendidos. Cada compartimento se cerraba con una losa de piedra caliza con la figura en alto relieve del difunto.






Los restantes pisos siguen el esquema pero en forma más simple, aunque en alguno el clasicismo vuelve a repetirse en los cuidados frontones que se superponen a los nichos.





La estelas de piedra caliza que cierran los loculi muestran el epitafio y la efigie del difunto, bustos o figuras completas reclinadas sobre el lecho, ricamente policromados; si la tumba es colectiva presenta la familia o el banquete funerario. Bastante estereotipados -frontalidad, falta de expresión, gestualidad repetida- pero que reflejan muy bien el estatus social en el barroquizante gusto ornamental de atuendos, peinados y joyas -diademas, pendientes, brazaletes, fíbulas, anillos, collares,...-.






Los varones, de cabello y barbas cuidadas, suelen llevar en la mano algún  elemento que aluda a su oficio.



En los banquetes el varón, con una copa en la mano, es siempre la figura reclinada, los otros miembros de la familia le acompañan en una posición retrasada, a menor escala. Son figuras carentes de  movimiento, yuxtapuestas sin comunicación alguna entre ellos.



UGARIT, SIRIA

La actual Ras-Shamra fue territorio ocupado desde el Neolítico por pueblos cananeos, en la Edad del Bronce  (XIII a.C.) alcanza un alto desarrollo urbano con una acrópolis en lo alto, palacios y muralla fortificando el recinto. La cuna del alfabeto desapareció por las invasiones de los llamados "pueblos del mar" hacia el 1200.
Mientras la mayoría de los pueblos de las primeras civilizaciones mantenían a los muertos bien separados de los vivos, en Ugarit inhumaban sus difuntos bajo el suelo de sus propias viviendas, de hecho es un espacio más que se planifica al tiempo que se construye la casa. 






Cada casa, a veces un grupo de ellas, contaba con una cámara subterránea a la que se accedía desde el patio interior por unas escaleras, cubiertas por grandes losas de piedra. Obligaba a montar los cimientos a más de un metro y medio de profundidad. Es el mejor modo de que la casa de los ancestros difuntos y la casa de los vivos permanezcan eterna e indisolublemente unidas, una demostración de que para estas gentes sus muertos no habían  desaparecido, sobrevivían más allá de la muerte y acompañaban a los vivos.
Se han excavado más de 200 criptas funerarias.




Se llega a la cámara funeraria por un dromos en línea recta o en codo. La cámara es un espacio único cuadrangular o rectangular abovedada, construído en sillares bien trabajados, sus forman se definen exactamente para el lugar que va a ocupar al hacer el aparejo. Es observable si nos fijamos en el aparejo de las imágenes que siguen.



El abovedamiento se realiza por la disposición en talud de los grandes bloques. En las paredes se abren nichos para las ofrendas que acompañan al difunto: piezas de cerámica, vidrio, plata, oro o bronce, joyas, armas.



En este arco de acceso podemos ver la característica clave en forma de T.


Y en Ugarit a mediados del siglo XX se hallaron unas tablillas -la mayoría fragmentadas- en escritura cuneiforme y lengua hurrita que contienen cantos hurritas, datadas en el 1.400 a.C. Pero hay una que se encontró completa, con un  Himno a la diosa Nikkal. Lo más importante es que recoge la notación musical para arpa -sammûm, arpa de nueve cuerdas- y las instrucciones par el cantante. Hoy podemos escuchar la canción conocida más antigua en distintas interpretaciones realizadas por musicólogos, sin texto porque el hurrita non ha sido descifrado. Nosotros escuchamos la composición Ecos de Ugarit que el pianista y compositor sirio Malik Jalandi realizó inspirándose en dicha tablilla.










ROCHA SAGRADA E TEMPLO A ATENEA


Na Grecia antiga cada cidade tiña a súa acrópole, literalmente a cidade no alto (do grego ἄκρος πόλις),un lugar naturalmente fortificado que logo será reforzado por murallas e que servía de refuxio en caso de perigo. Sen dúbida que a acrópole máis célebre é a de Atenas considerada desde 1987 Patrimonio da Humanidade pola UNESCO.
A meseta de afloramento calcario que se ergue no centro da actual cidade de Atenas, estivo ocupada desde os tempos prehistóricos –como o demostra a utilización das covas inferiores no Neolítico e os achados de cerámica-, pero será na época micénica cando realmente se constrúa na terraza superior.
Coñecemos dous templos a Atenea, o Partenón e o de Atenea Niké, pero deixando á marxe o segundo, o Partenón non foi o primeiro templo a Atenea no alto da Acrópole. De feito houbo primeiro un templo a Atenea Polias e logo outro a Atenea Partenos, ambos conviviron durante un tempo, pero o primeiro desapareceu e o segundo transformouse no Partenón clásico..
Revisemos a historia marcando tres fases: período preclásico -incluíndo o período micénico e a Idade Escura-, período clásico e período helenístico. Rematamos coa evolución ata os nosos días.


1. PERÍODO PRECLÁSICO

Entre o 1300 e o 1200, sendo Atenas un dos centros da civilización micénica, a rocha aparece xa fortificada, primeiro só a terraza central e logo todo o perímetro da meseta, con muros ciclópeos de 8 metros de altura seguindo as irregularidades do terreo o que subliñou o carácter de fortaleza que mantivo ó longo dos tempos. Para protexer a entrada ergueuse o bastión suroeste –sobre o que logo asentará o templo de Atenea Niké- configurando a característica entrada retranqueada das fortalezas micénicas.
No seu extremo norte na parte máis elevada construíuse un mégaron como residencia e centro de poder dos reis micénicos. No mesmo palacio se rende culto ós deuses do panteón micénico.
O bastión micénico en primeiro plano
Reconstrución hipotética do mégaron sobre a plataforma central

A chegada dos dorios coas súas armas de ferro alterou a función da rocha, agora o centro político vai pasar á cidade baixa, onde posteriormente se situará a ágora, mentres a cidade alta queda reservada ó culto. Por tanto, desde entón o lugar terá a consideración de rocha sagrada
O tempo modificará a rocha, os edificacións destrúense, sucédense e superpóñense, os seus restos desaparecen ata ser recuperados polas escavacións arqueolóxicas. 

Pero imos centrarnos no tema que nos atinxe, os templos de Atenea Polias e de Atenea Partenos.

TEMPLO DE ATENA POLIAS 
Coñecido como Vello Templo de Atenea ou Templo arcaico, estivo situado entre o Erecteión e o actual Partenón.

  • TEMPLO I
Durante o período xeométrico, no século VIII a.C., na área do antigo mégaron micénico edifícase un pequeno templo - Homero refírese a un "rico templo"- dedicado a Atenea nos seus epítetos de Polias, protectora da cidade, e Pallas, a virxe guerreira. Albergaba o xoanon en madeira da deusa, unha estatua tan  primitiva que se dicía caída do ceo, é dicir que non era obra da man humana.
Erguíase no lugar da sala do trono do antigo mégaron onde logo se construirá o Erecteión.


  • TEMPLO II
No século VI e por razóns descoñecidas, a;quel pequeno templo foi reemprazado en tres fases construtivas, por outro de maiores dimensións, impoñente para a época.
En orixe debeu ser un templo in antis, convertido en períptero ó engadir unha columnata externa. De orde dórica, foi edificado en pedra calcaria agás os novos elementos decorativos dos frontóns, como os da Xigantomaquia, a -loita entre os deuses olímpicos e os Xigantes, fillos de Gea. A parte leste contaba con tres dependencias, algo inusual.
Destruído polos persas no 480, os seus alicerces seguen a ser visibles na actualidade.

O templo II (11) erguido na terrazqa superior. Ó seu lado o olivo sagrado de Atenea (12) e o manancial salgado de Poseidón (13), espazos que ha de preservar a construcción posterior do Erecteión



Á esquerda, o primeiro templo in antis sobre o que se faría a ampliación a templo perístilo. Á dereita hipotética reconstrución.

Fragmento dun frontón: Atenea atacando a un Xigante
Detalle, ataque de Atenea protexida pola éxida, o escudo de pel de cabra rematada en serpes. Nótese o estilo da cabeza moi similar ás korai deste período arcaico

TEMPLO DE ATENEA PARTENOS
A construción do novo templo, paralelo ó antigo de Atenea Polias, e agora dedicado a Palas Atenea Partenos, amosaba ós cidadáns a dobre sustancia da deusa: pacifica e guerreira.


  • TEMPLO I
Entre o 570 e o 566, en tempos de Pisístrato, quen instituíu a festa das Panateneas, no lugar no que se ubica o actual Partenón, erixiuse un templo dórico períptero coñecido como Hekatompedon –por medir 100 pés de largo-, (ou tamén Edificio H, Ur-Parthenon, Primitive Parthenon, Bluebeard Temple).





  • TEMPLO II
Entre o 488 e o 485, despois da vitoria de Maratón, o Hecatompedon foi desmantelado para dar cabida a un edifico máis grande, o denominado Vello Partenón ou Pre-Partenón para o que foi precisoacondicionar o térreo cun forte muro de contención e nivelar a área engadindo uns 8.000 bloques de pedra calcaria.
O edificio foi comezado en pedra calcaria pero despois optouse polo mármore (de aí que se fale de Pre-Partenón I e Pre-Partenón II).
Tratábase dun templo  longo e estreito, períptero, dórico, hexástilo de 6 x 16 columnas, con dobre cella -unha longa  con dúas filas de columnas no extremo leste e outra máis pequena  con catro columnas no extremo oeste-, opistodomos e pronaos.
Só coñecemos os seus cimentos, pois mentres os atenienses seguían a traballar no edificio, no 485 a.C. Xerxes sube ó trono e reune un exército ata entón nunca visto para vingar a derrota de Maratón. Agora os esforzos había que centralos no programa de defensa. En consecuencia, a construción deste Vello Partenón detívose.

Efectivamente no 480 os persas cruzan o Helesponto iniciando a II Guerra Médica. Pese a que os gregos lograron retelos brevemente nas Termópilas (recorda "os 300 espartanos"), o avance continuou pola Ática ata apoderarse de Atenas. Certo que os cidadáns foran evacuados, pois Temístocles seguindo o oráculo de Delfos, confiade nas murallas de madeira, interpretou que a pitonisa se refería ós barcos, e ordenou o refuxio en Salamina.
¿Que encontraron os persas na Acrópole? Pois mira a imaxe, isto foi o que destruíron cando Xerxes trás de ocupar a cidade ordenou saqueala e incendiala. Os dous templos de Atenea que acollían a deusa baixo dous dos seus epítotes -Polias e Partenos- foron totalmente arrasados. E tamén a minúscula construción que acollía un altar situado sobre o bastión da entrada.
Reconstrución da Acróple no 480: á esquerda o Vello templo de Atenea, á dereita o Vello Partenón. O acceso realízase polos antigos Propíleos e subsiste o antigo bastión micénico

 
2. PERÍODO CLÁSICO  E HELENÍSTICO

Durante máis de tres décadas a Acrópole permaneceu en ruínas, Temístocles e Cimón comezaran xa a  reforzar os muros, o primeiro no lado norte e o segundo no lado sur. No lado norte aproveitáronse todo tipo de elementos arquitectónicos dos edificios destruídos: tambores de columnas, cornixas, anacos de frisos,..). Mira as imaxes que seguen.


  

Outros restos da destrución persa -obxectos de culto, ofrendas, estatuas de frontóns, exvotos, ...- foron soterrados servindo de material de recheo para aplanar os terreos. Grazas a isto posteriores traballos de escavación arqueolóxica puideron recuperar moitas destas obras.
Moscóforo e Efebo Critios entre os restos soterrados

Antes da batalla de Platea, os gregos xuraron non reconstruír ningún dos santuarios derrubados polos persas a fin de que as ruínas constituíran para sempre unha testemuña da barbarie dos invasores. Pero por razóns prácticas era preciso restaurar o templo de Atenea Polias pois nel se gardaba o tesouro da cidade.
Sen embargo non será ata mediados do século V cando Pericles, aproveitando a bonanza económica e o tesouro da Confederación da Liga Délica -o que lle valeu as críticas de Tucídides e a este, á postre, o ostracismo-, ordena restaurar e reconstruír a rocha sagrada para maior gloria de Atenas e como mostra do triunfo sobre a barbarie. Certo que a presidencia da comisión financeira da Liga era tamén un amigo de Pericles, o filósofo Sofocles.
E fíxoo cun plan de conxunto, un programa edilicio que hoxe chamaríamos urbanismo, cunha grandiosidade e magnificencia descoñecida ata entón. >O eixe principal sería a vía que arranca dos Propíleos para logo subdividirse en dous, unha cara ó Partenón e outra cara ó Erecteión. O primeiro constitúe a Vía Sacra, un ramal duns 7 metros de ancho polo que discorría o gran desfile das Panateneas.

Percorrido das Panateneas dende o Dipylon ata o Partenón



Os esforzos económicos foron inxentes e a man de obra precisa incluía os máis diversos oficios: canteiros, escultores, pintores, douradores, ferreiros, ourives, tallistas, transportistas,... A maioría eran metecos, os especialistas cobraban un dracma por día, xuntos cos escravos. E todos baixo a dirección artística de Fidias nomeado por Pericles inspector xeral dos traballos.
En tan só vinte anos, a rocha mudou de aspecto. Plutarco sinalou que a velocidade á que progresaban os traballos foi admirable sobre todo porque non se minguaba a calidade do traballo.
Deixouse libre o corazón do outeiro, onde estaba o Vello Templo de Atenea -que pasou a ser venerada no Erecteión-, como significación da nova Atenas democrática fronte á vella dos tiranos, e no seu lugar erixiuse en recordo da batalla de Maratón unha enorme estatua da deusa, a Atenea Promacos -outra cualifación da deusa coa significación de que combate en primeira liña de batalla-. Esta obra perdida de Fidias estaba realizada en bronce e calcúlase que medía uns 15 metros de altura, era a imaxe primeira que se obtiña ó traspasar os propileos. Por representacións en moedas e vasos de cerámica, sabemos que portaría nunha man un escudo e na outra a lanza, nunhas versións coa lanza en alto e noutras interpretacións coa lanza en repouso.


A Acrópole clásica coa monumental estatua de Atenea a carón do Partenón (á esquerda). Segundo Pausanias, os mariñeiros podían ver o helmo refulxente o a punta da súa lanza desde cabo Sunión, a 50 km de distancia

Sen dúbida o templo máis salientable sería o Partenón, o templo de Atenea que ía ter diversas funcións: custodiar o tesouro ateniense, conmemorar os triunfos contra os persas e, principalmente, ser a morada da deusa. En realidade Pericles quixo erguer un monumento político, símbolo da grandeza e da prosperidade de Atenas e do mundo helénico.
Aproveitáronse os cimentos do antigo templo pero houbo que ampliar a explanada polo lado norte, non eran tan longo como o anterior pero si máis ancho. De feito é o templo máis grande terminado, o único enteiramente en mármore, o único con todas as súas metopas decoradas con esculturas, e todo el baseado na proporción áurea
Con esta grandiosa obra Pericles quixo construír un monumento político, un símbolo da prosperidade de Atenas, un templo glorificador de Atenea e tamén, amosar o seu papel persoal nesta nova era, unha especie de séculos das luces ateniense. 
Se ben as obras se interromperon coa Guerra do Peloponeso, o torrente de produción continuou para engrandecer a Acrópole neste período clásico. Na parte alta: a entrada monumental dos Propíleos coa Pinacoteca e a Calcoteca, o santuario de Zeus Polieo, o templo de Atenea Niké, o Erecteión, o Pandroseión, o santuario de Artemisa Brauronia, a casa das arrefóras. Na parte baixa: o templo de Démeter Eleusina, o Teatro de Dionisio e o Odeón, o Asclepeion.
O dominio macedonio pouco labor costrutiva levou a cabo, tampouco o espazo libre era moito, pero manifestou o seu respecto pola sagrada rocha e polo prestixio da cidade co incremento de ofrendas -como o pedestal coa cuadriga de Eumenes II-, o mesmo Alexandre Magno, despois da Batalla de Gránico que lle abriu as portas a Asia, mandou 200 escudos, algúns din que eran 300 armaduras, tomados dos inimigos derrotados como ofrenda a Atenea para que colgaran do arquitrabe e das columnas do Partenón.
Marca circular deixada polos escudos de Alexandre cravados no arquitrabe.

Recostrución idealizada do Partenón no período helenístico cos escudos de Alexandre Magno

Tempo despois comezarían as desfeitas, xa no 294 a. C, cando o macedonio Demetrio II Poliorcetes -asediador de cidades- ocupa Atenas, establece a súa residencia no mesmo templo de Atenea xunto co seu harén. Iso sí, tan só ocupou o parthenón e o opistodomos, deixando libre a naos para non molestar demasiado á deusa.
Foi un déspota feroz que organizaba suntuosos e libertinosbanquetes en compañía de afamadas cortesáns. Incluso Plutarco en Vidas paralelas só di: non convén pola honra da cidade, referir polo miúdo tales insolencias.
Durou pouco no poder sendo substituído por Lacares, quen mantivo o mesmo lugar de residencia pero deu un paso máis: espiu a estatua da deusa das placas de ouro, fíxoas anacos e fundiunas para pagar ós seus soldados.



3. OS CAMBIOS A PARTIR DA OCUPACIÓN ROMANA

O sitio das forzas romanas comandadas por Sila durou longos nove meses e a resistencia máis tenaz foi na Acrópole. Finalmente no 86 a.C. rendeuse con consecuencias claras: os defensores foron masacrados, moitos próceres da cidade se suicidaron, e naves cheas de pezas de arte zarparon cara a Roma. Incluso se trouxeron columnas para empregar na reconstrución do Capitolio en Roma.
A “sede de arte” romana era insaciable, máis polo valor económico que polo sentido estético como exemplifica o caso do cónsul Mumio que tras saquear Corinto ameazou ós traballadores encargados do trasporte con que se rompían algo terían que ¡¡reconstruílo!!.
A ocupación manifestouse cunha vigorosa actividade construtiva con finalidade propagandística:
- a carón do Partenón, no lado leste, erixiuse un templo circular en mármore con columnas xónicas, dedicado a Roma e Augusto, datado no 27 a.C.
Reconstrucións do templo romano na Acrópole

Restos do arquitrabe do templo a Roma e Augusto na cara leste do Partenón. A inscrición indica que o templo era unha dedicación dos atenienses a Roma, a deificación grega do poder romano, e a Augusto
Capitel xónico de templo romano
- xunto da pinacoteca, no lado noroeste dos Propíleos, aproveitouse o enorme pedestal helenístico de case 9 metros de altura, para dedicalo a Agripa, de feito é coñecido como pedestal de Agripa, e ós sucesivos emperadores. Segue a ser visible aínda hoxe contrastando a súa pedra agrisada fronte á brancura do mármore da arquitectura clásica grega.

- No Partenón, Adriano, quen sempre amou Atenas, colocou a súa estatua no interior e Nerón admiraba tanto o edificio que engadiu unha inscrición en letras de bronce na súa honra, que cruzaba todo o frontispicio e dicía así:
O Consello do Areópago, o Consello dos Seiscentos e o pobo ateniense honraron ó Gran Emperador Nerón Claudio César Augusto Xermánico, fillo de deus. Sendo estratega dos hoplitas por oitava vez así como epimeleta [gobernador] e nomoteta [lexislador], Tiberio Claudio Novio fillo de Filipo e sendo sacerdotisa [de Atenea] Paulina filla de Capitono. 
Por suposto  a inscrición foi eliminada cando se decretou a damnatio memoriae de Nerón, o que podíamos traducir como condena de memoria, é dicir o personaxe pasa a ser considerado inimigo do Estado e polo tanto procedíase a borrar todos os rastros da súa figura e dos seus feitos.
Furados no arquitrabe leste que suxeitaban a inscrición de Nerón (hipótese da ubicación do texto)

A invasión dos hérulos no século III, parece que repercutiu máis fondamente na vila que na Acrópole, pois aquela foi saqueada sen piedade. Pero o certo é que o Partenón perdeu o teito por mor dun incendio, sexa cos hérulos ou cos godos de Alarico, ou ben un incendio fortuíto dunha lámpada segundo di Pausanias.
En calquera caso, a cidade no seu conxunto entrou nunha etapa de decadencia baixo dominio bizantino que comeza có peche das escolas filosóficas decretado por Xustiniano no século VI e se completa coa desacralización dos templos a fin de suprimir toda mostra de paganismo.
O Partenón pasa a ser igrexa dedicada a Santa Sofía, logo a María Madre de Deus e finalmente en Catedral de Atenas -baixo o dominio dos francos-. Certo que reconverter o templo, unha casca sen cuberta a estas alturas, era doado, bastaba con introducir unha ábsida semicircular na pronaos do lado oriental, abriro opistodomos e convertelo en nártex cun campanario nunha esquina, pechar cun muro todo o perístilo, abrir fiestras rompendo o friso e entradas novas con escaleiras cortando a crepidoma e levantar unha cúpula decorada con frescos. ¿Facer un trono para o bispo?, non era preciso, tomouse un asento do teatro de Dioniso.
Se o edificio foi transformado, moitas das súas esculturas foron directamente eliminadas ou voltas a retallar para evitar todo signo pagán.
Planta do Partenón cristianizado
Hipótese reconstructiva

A ábsida no lado leste, embutida dentro do perístilo

Tras dos bizantinos, no 1205 son os francos os novos donos da cidade, eles e os cataláns despois converterán, a Acrópole nunha verdadeira fortaleza. Florentinos e venecianos, en plena expansión comercial polo Mediterráneofarán alí unha corte ducal co seu palacio a modo de belvedere.
Torre dos francos, de 26 m de altura, detrás do templo de Atenea Niké. Non foi derrubada ata 1875

Fotografía de 1870, a Torre desde o alto da Acrópole
Vista xeral da Acrópole en torno a esas mesmas datas
  
Reconstrución do palacio florentino nos Propíleos (Ducado de Atenas)
 
Fotografía de 1850, a acrópole semella aínda unha fortaleza medieval

O Partenón deixa de ser cristián cando os turcos, no século XV, converten a igrexa en mesquita. A reforma non esixía moito traballo, bastaba modificar o interior e levantar un minarete. Aforraron esforzos tellando só a parte correspondente ó santuario, de xeito que todo o redor quedaba á intemperie.

A mesquita otomán
Polo demais foron respectuosos cos edificios da Acrópole, utilizáronnos segundo as súas necesidades -o Erecteión foi a residencia do pachá e o seu harén, empregaron perpiaños do templo de Atenea Niké para fortaleza batería do bastión e construíron vivendas - pero non practicaron a pillaxe nin destruíron o que se mantiña en pé.

A cidade de Atenas e a Acrópolis segundo debuxo de Jacob Spon (S. XVII)

O problema foi cando tras caer un raio nos Propíleos, onde se almacenaba a munición, a trasladaron ó Partenón. O risco para o edificio nestes tempos convulsos era claro.
E así foi, durante o asedio veneciano unha bomba caeu sobre el e incendiou a pólvora, o edificio estoupou cun enorme estrondo volando polos aires, os fragmentos chegaron ata fora da Acrópole. O lume estendeuse ás casas do redor e durou dous días.
Era a noite, unha noite de lúa chea, do 26 de setembro de 1687.

Asedio veneciano
Explosión do Partenón segundo debuxo de Giacomo Verneda, testemuña da explosión)

Os turcos rendéronse e os venecianos ocuparon o lugar, celebrando unha misa de acción de grazas na mesquita, de novo reconvertida a igrexa.
Mais, que quedaba do Partenón?:
- tres das catro paredes estaban practicamente derrubadas
- o teito desapareceu
a maioría das esculturas do friso caeron
- gran parte das columnas -seis do lado norte e 8 do lado sur- romperon e con elas os arquitrabes
- o interior quedou practicamente destruído
Pese a que estadía veneciana en Atenas durou só uns meses, o interese artístico do xeneral Morosini foi patente. Escribiu ó Senado:
En previsión da retirada de Atenas, ocorréuseme a idea de levar algúns dos ornamentos mais fermosos que puideran dar maior esplendor á República. Con tal propósito, intentei separar da fachada do templo de Minerva, onde se atopan as esculturas máis preciosas, a estatua de Xúpiter e o baixorrelevo que representa dous cabalos magníficos. Pero apenas tiñan comezado as obras, todo se derrubou desde gran altura.
O Senado ditou, cunha ampla maioría, a autorización do retiro e envío a esta República do que xulgue máis importante e máis artisticamente valioso para aumentar noso prestixio.
Morosini elixiu as esculturas mellor conservadas do frontón occidental e intentou retiralas, pero no seu informe explica
Realizamos un gran esforzo para arrancar o enorme frontón, pero esboroouse desde a súa colosal altura e é un milagre que non teña ocorrido algunha desgraza a ningún traballador. A razón é que a estrutura foi levantada sen argamasa e as grandes pezas están ensambladas con gran habilidade. A nosa incapacidade para construír andamios, e outros mecanismos necesarios, obrígannos a abandonar calquera esforzo neste sentido. En consecuencia, renunciei tamén a calquera intento de tomar outras pezas esculpidas da decoración do templo. Non obstante, decidín tomar unha leoa de marabillosa beleza artística; incluso se non aparece a súa cabeza, pode ser facilmente substituída con mármore do mesmo tipo que envío xunto coa escultura.
Non só a República pretendeu espoliar todo o que puido, o mesmo fixeron soldados do exército, con ou sen permiso. Moitas das pezas que actualmente habitan museos europeos proceden deste primeiro gran espolio que non foi maior por alta de medios e de tempo.
Retirados os venecianos ó ano seguinte, regresan os turcos. Agora a Acrópole non é máis que un asentamento militar con vivendas e unha nova mesquita, pequena e sen minarete, na casca baleira do Partenón.

Alzado e planta do Partenón coa pequena mesquita no interior


Así se mantivo a vella rocha, viaxeiros e arqueólogos comezarían a visitar o recinto, grazas a eles podemos observar a situación na que se atopaban as construcións e coñecer en debuxo elementos escultóricos perdidos.

Frontón oeste e metopas do lado sur segundo debuxos de Jacques Carrey realizados en 1674. Visitou a Acrópole acompañando ó embaixador francés de Luís XIV


A Acrópole como un poboado cunha mesquita no Partenón e o Erecteión. Debuxos dos arqueólogos Stuart e Revett, publicado no 1762 en Antigüidades de Atenas

Algúns dos relatos destes viaxeiros non deixan de ser curiosos. O inglés John Bacon Sawrey Morritt visitou Grecia a finais do XVIII no marco da Grand Tour -a viaxe formativa que emprendían os nobres británicos-, nunha das súas cartas escribe:
É moi agradable pasear polas rúas. Sobre case todas as portas hai unha estatua ou un baixorrelevo antigo, máis ou menos bo aínda que moi esnaquizado, do modo que nestas terras un encontra unha galería completa de mármores. Uns comprámolos, outros  roubámolos,... Acabamos de xantar e pensamos en dar un paseo ata a cidadela, onde foi o noso asistente grego unirse cos obreiros e está, espero, sacando os centauros e os lápitas [do friso do Partenón ] ... Nada como sacar tallada cando brilla o sol e, cando o comandante teña experimentado o pracer de recibir os nosos cequís durante uns cantos días, creo que negociaremos por boa parte do vello templo. 
Tamén é certo que os residentes da Acrópole non sentían moito pracer vendo os arqueólogos, de feito unha autoridade local comentaba en 1833:
Os arqueólogos van destruír todos os engadidos pintorescos no seu celo por poñer ó descuberto e resturar os antigos monumentos
E xa coñecemos do expolio de Lord Elgin, quen en 1800 desembarca en Atenas como embaixador británico diante da Sublima Porta. Non esquezamos que tamén o apoderado da embaixada francesa recibira estas instrucións:
Lévese todo o que poida. Non descoide ningunha oportunidade de trasladar todo o trasladable que haxa en Atenas e nos seus arredores.
Así que Elgin entrou en competencia cos franceses, apresurándose a fin de mellorar as artes da Gran Bretaña e salvar os elementos escultóricos dos turcos. Comezou por pedir permiso para facer debuxos, sacar moldes e tomar medidas pero logo dun ano conseguirá que lle deixen:
  • entrar libremente dentro das murallas da cidadela e debuxar e sacar moldes de xeso dos templos antigos
  • levantar andamios e cavar onde queiran para descubrir cimentos antigos
  • liberdade para levarse calquera escultura ou inscrición que non interfira coas obras e as murallas da cidadela
Segundo isto non podería arrincar esculturas, só recoller as quebradas, e sen embargo fixérono, incluso planeou desmantelar o Erecteion e levalo a Inglaterra para que todos puideran admirar o fermoso pórtico das doncelas, pero como a Armada británica non tiña un barco coa capacidade necesaria contentáronse con sacar unha das Cariátides e poñer no seu lugar un soporte de ladrillo.
1833, pintura de E. Dodwell: piar en sbstitución dunha cariátide


Do Partenón arrancou 15 metopas, 56 paneis do friso das Panateneas e 12 esculturas do frontón que pervivía, danando de paso gran parte do friso. Todas as pezas, cortadas para facilitar o traslado, foron embarcadas no Pireo, coa mala sorte que un dos barcos se afundiu con partes importantes do friso, para sempre perdidas.
Escadas no Partenón para retirar as esculturas. Debuxo de Sir William Gell, 1801
Esquina sudeste por Giovanni Battista Lusieri, 1803.

Conta o escritor Edward Daniel Clarke que estaba casualmente na Acrópole no mes de setembro de 1802 cando os homes de Elgin espían o Partenón:
Un dos traballadores chegou para informar a Don Battista -o pintor encargado de supervisar o espolio- que ían baixar unha das lousas. Vimos esta excelente mostra de escultura sacada do seu lugar etre os triglifos. Pero unha parte da estrutura de cachotería adxacente afroxou pola maquinaria e de pronto abatéronse masas de marabillosos mármores do monte Pentélico, e os seus fragmentos brancos espallaron cun ruído estrondoso entre as ruínas 

No Museo Británico en 1819
Unha vez en Londres, tentou vender todas as pezas ó Goberno, pedindo diante da Cámara dos Lores 62.440 libras. Non tivo éxito nun primeiro momento, incluso se dixo que non eran obras clásicas orixinais, senón obras romanas de tempos de Adriano. Finalmente conseguiu vendelas por 35.000 libras en 1816 que de todos os xeitos era unha cifra colosal para a época e parte da prensa británica verteu fortes críticas en contra da compra.


Debuxo satírico no que a familia de John Bull lle -personificación de Inglaterra- piden que non merque as "pedras" e que en cambio merque pan

As viaxes de Childe Hariold

>Pintura de E. Dodwellque foi testemuña do espolio

A loita dos gregos pola independencia foi longa, once anos nos que a Acrópole foi sitiada dúas veces, dise que os turcos comezaron a romper os bloques de mármore do Partenón na procura das grapas de metal que os unían, para fundilas e facer balas. É dicir que os edificios continuaron a sufrir as guerras dos homes.
Tras da Guerra de Independencia, o novo rei Otón I no 1834 ordenou reorganizar a Acrópole e construír un palacio real de xeito que a antiga rocha sagrada fose agora símbolo do reino. O encargado foi o arquitecto alemán Schinkel quen, sen visitar a cidade, desenvolveu un proxecto de remodelación que tentaba conciliar as ruínas existentes coas necesidades áulicas. Paralelamente o monarca encargou a remodelación da cidade ó arquitecto von Klenze quen subliñou a necesidade de erradicar todo vestixio da barbarie.
Nos debuxos que seguen podes ver a planificación, conserva os propíleos e o Partenón, pero todo o demais é alterado. Agora o centro convértese nun gran patio en forma de hipódromo ó que se abren as dependencias pacegas situados no leste, e todo se acompañaría dun completo deseño de xardíns.






A obra non chegou a realizarse pero si se tomaron medidas de restauración: derrubouse o minarete, destruíronse os edificios medievais e otománs e comezaron a levarse a cabo as primeiras anastiloses, sobre todo no Partenón e no Erecteion.
Aínda houbo máis desastres, os provocados polos terremotos de 1894, de 1981 e 1999, as erróneas restauración que empregaron grapas de ferro que remataron por oxidarse, os danos da contaminación, ó que hai que sumar os factores de risco sempre presentes: xeadas, erosión, humidade, liques, fungos, microorganismos.
Baixo dun comité internacional de espacialistas as obras de restauración continúan a desenvolverse con criterios científicos o que implica a miúdo destruír -por exemplo eliminar os engadidos de formigón de anteriores restauracións- para volver construír, realizar estudios previos de anastilose -empregar os restos conservados uníndoos a modo de puzzle- ou substituír obras orixinais por copias -caso da Cariátides- procurando ser fieis ós datos e non "inventar" o pasado nunha recreación similar á feita en Cnossos por Evans.
E concluímos facéndonos unha pregunta: ¿que vemos hoxe no  cumio da Acrópole?
Pois realmente pouco do que foi e pouco do que vemos é orixinal, mais pese a todo a Rocha Sagrada segue a impactar cando se visita, evoca na nosa memoria os sons do pasado e continúa sendo o reflexo vivo dunha época, unha estética e un sentimento que constitúe o substrato do  nos presente.


A revisión da historia deste edificio neste vídeo que o director cinematográfico grego Costa Gravas realizou para proxectar no Museo da Acrópole, a onde se espera que os mármores volvan algún día

Partenon2. from Asun on Vimeo.
O recitado final corresponde ó irónico poema de Lord Byron, quen indignado polo roubo das pezas escultórica, escribiu A maldición de Minerva (1811), que podes ler aquí en inglés (comeza a narración no verso 89). Critica o roubo das esculturas e profetiza a decadencia dos británicos. Remata coa maldición sobre Elgin e os seus descendentes:


Primero, sobre la cabeza de aquel que cometió este crimen
mi maldición caerá, –sobre el y toda su estirpe: 
sin una chispa de fuego intelectual en ellos
sean todos los hijos tan insensatos como su padre:
y si uno hubiere con seso, que traiga la ignominia sobre su progenie,
de una raza mas brillante, se le considere bastardo:
(…)
Oh, que te repugnen en vida y no perdonen tus cenizas,
!que el odio persiga su sacrílega codicia! 





 



Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

  © Blogger template 'Solitude' by Ourblogtemplates.com 2008

Subir